Cómo transmitir el lenguaje de la mediación
01
Dar herramientas que las personas puedan utilizar
Quiero que los conocimientos de este espacio les ayuden cuando los necesiten: al hablar con su pareja, con un hijo enfadado o en un conflicto laboral. Que puedan detenerse, comprender qué les importa y preguntar qué le importa a la persona que tienen enfrente.
Cuando una herramienta aprendida les ayuda, pueden enseñársela a otra persona. Los padres a sus hijos, los docentes a sus alumnos y los socios a sus compañeros. Cuantas más personas sepan conversar en momentos difíciles, más desacuerdos podrán abordarse donde comienzan.
02
Una torre de Babel al revés
En la historia de la torre de Babel, las personas dejaron de comprenderse y se dispersaron. Quiero ayudar a que ocurra el movimiento contrario: personas que hablan distintos idiomas aprenden a escuchar, comprender y colaborar. Cada una tiene su historia, cultura y creencias, y todas necesitan una manera de hablar de lo que les importa.
Por eso trabajo para ofrecer el curso introductorio de diez lecciones en más idiomas. Quiero que cada persona pueda aprender en el idioma en el que piensa y siente, y utilizar esos conocimientos en su familia y comunidad. Cada idioma nuevo permite que más personas se sumen.
03
Del aprendizaje a la vida
Años de mediación me enseñaron cuánto importa nuestra manera de hablar. Cambiar hábitos exige práctica: reconocer cuándo reaccionamos por miedo, preguntar en lugar de dar por hecho que sabemos y escuchar incluso las respuestas difíciles. Así los conocimientos se convierten poco a poco en una forma de vivir.
Los invito a aprender conmigo, probar las herramientas y encontrar su propia manera de transmitirlas. Cada día nos encontramos con personas sobre las que podemos influir. Ahí podemos empezar a hacer la paz.
Descubrir el curso introductorio
Una conversación puede ser el comienzo.
Aprendan una herramienta, practíquenla en una conversación real y compártanla con otra persona.
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